Isamu Noguchi, nace el 17 de noviembre de 1904 en Los Ángeles, California, hijo del poeta japonés Yone Noguchi y la escritora estadounidense Léonie Gilmour. Cuando su madre queda embarazada, su padre ya había regresado a Japón y se casa con otra mujer.
A los dos años, su madre lo lleva a Japón con el propósito de una reconciliación con quien había sido su pareja, cosa que nunca llegó. Ahí, Noguchi creció sintiéndose "demasiado americano para los japoneses, demasiado japonés para los americanos". Esa condición de no pertenecer del todo a ningún lugar marcaría para siempre su identidad y su obra.
Regresó a Estados Unidos a los 13 años, cursó el instituto en Indiana y se diplomó en La Porte High School en 1922. Se matricula luego en la Universidad de Columbia para estudiar medicina, pero pronto descubre que su verdadera vocación es el arte.
En 1924 realiza estudios en Nueva York con Onorio Ruotolo, en la Leonardo da Vinci Art School, y más tarde viaja a Europa, y estudia en la Académie de la Grande Chaumière de París y, entre 1927 y 1928, trabaja en el estudio del escultor rumano Constantin Brâncuși, una experiencia que orienta su obra hacia la abstracción y la depuración de la forma.
Su primera exposición individual se celebra en Nueva York en 1929. En 1938 gana el concurso nacional para decorar el pabellón de la agencia Associated Press en el Rockefeller Center con una gran escultura de acero inoxidable, obra que lo consagra como escultor.
Durante la Segunda Guerra Mundial, Noguchi se interna voluntariamente en un campo californiano destinado a ciudadanos estadounidenses de origen japonés, un gesto que reflejaba su compromiso con su comunidad en un momento de fuerte discriminación racial en Estados Unidos.
Noguchi define su ambición en términos muy personales: interpretar "el Este al Oeste" por medio de la escultura, del mismo modo que su padre lo había hecho con la poesía, acercando la estética japonesa al arte occidental y, a la inversa, llevando las lecciones de la modernidad occidental a Japón.
En sus primeras piezas de terracota y piedra plasma parte del misterio y el espíritu del arte primitivo japonés, que estudia junto al alfarero Uno Jinmatsu durante un viaje a Japón entre 1930 y 1931. Su formación médica influye en su pensamiento escultórico: establece la interrelación entre los huesos y las rocas, una idea que llamó la "anatomía comparada de la existencia" y que plasma, entre otras obras, en Kouros (1945), hoy en el Metropolitan Museum de Nueva York.
Fue un viajero incansable, siempre en busca de inspiración: descubrió el impacto de las grandes obras públicas en México, la cerámica y los jardines de Japón, las técnicas del pincel de tinta en China y la pureza del mármol en Italia, incorporando todas estas experiencias a una obra que empleó materiales tan diversos como acero inoxidable, mármol, hierro fundido, madera, bronce y papel.
Aunque se le identifica sobre todo como escultor y diseñador, Noguchi resistió siempre las etiquetas; su célebre frase "no soy diseñador" resume su insistencia en que su trabajo, más allá del mobiliario o la iluminación, respondía a problemas fundamentales de la forma, no a la moda.
Entre sus creaciones más conocidas destacan: Las lámparas Akari, hechas en papel de morera y bambú, que se convirtieron en un ícono del diseño del siglo XX. Jardines escultóricos, como el Jardín de la Paz (1956-1958) en la sede de la UNESCO en París; el Jardín del Agua (1964-1965) en el Chase Manhattan Bank Plaza de Nueva York; el jardín Billy Rose Art (1965) en Jerusalén y la plaza del distrito japonés de Los Ángeles.
El arquitecto japonés Kenzo Tange, invita a Noguchi a participar en el diseño escultórico del Parque de la Paz de Hiroshima, Japón, y le encarga el monumento en homenaje a las víctimas de la bomba atómica. Diseña escenografías y vestuario para Martha Graham, George Balanchine y Merce Cunningham.
En 1982 recibe la medalla Edward MacDowell por su contribución a las artes. En 1985 abrió el Museo-Jardín Isamu Noguchi en Long Island, que reúne unas 500 esculturas al aire libre, modelos y fotografías. Esta institución custodia y difunde su legado. Noguchi murió en Los Ángeles el 30 de diciembre de 1988.