Rubén Aguilar Valenzuela




El Museo Petit Palais, se encuentra en Aviñón, Francia. Desde 1995, el museo forma parte de la declaratoria de Patrimonio Cultural de la Humanidad por la Unesco, junto con el palacio de los papas, la catedral, el puente sobre el Ródano, y el antiguo recinto amurallado.

 

Historia


El museo se inauguró en 1976 y tiene una colección de arte de la Edad Media y del Renacimiento temprano, con 390 cuadros y 600 esculturas.

 

Edificio


En 1318, se construye el palacio como residencia del cardenal Bérenger Fredoli, el Viejo, con cuatro alas alrededor de un claustro y un patio de servicio. En 1323, a la muerte de este cardenal, el cardenal Arnaud de Via, sobrino del papa Juan XXII, compra el palacio, pero muere en 1335.

 

En 1336, el papa Juan XXII adquiere el  palacio para compensar al obispo de Aviñón por la demolición de su palacio para  permitir la construcción del palacio de los papas. Durante los siglos XIV y XV, el palacio se amplía.




De 1396 hasta 1411 funciona como una ciudadela fortificada durante el Cisma de Occidente, y es constantemente atacado. Al final de la guerra estaba en ruinas. En la segunda mitad del siglo XV, el obispo Alain de Coëtivy y su sucesor, Giuliano della Rovere, el futuro papa Julio II, realizan obras de restauración.

 

En 1474, Della Rovere llega como obispo de Avión y también como legado papal, nombrado por su tío, el papa Sixto IV. Es quien añade las fachadas meridional y occidental, en estilo renacentista italiano y, en 1487, construye una torre, que se derrumba en 1767.




Durante la Revolución francesa, el palacio fue nacionalizado y vendido. Se dividió en parcelas y fue alquilado a comerciantes y artesanos, y un tiempo fue cuartel. Durante el siglo XIX el edificio vivió un período de deterioro constante. Durante un tiempo albergó un seminario menor, antes de convertirse en una escuela primaria superior hasta 1960.

 

En la década de 1960 empieza la restauración, a cargo de Jean Sonnier, arquitecto jefe de monumentos históricos. Se eliminaron las disposiciones posteriores y se realzaron los aspectos relacionados con la fase constructiva medieval.







Exposición




Se exponen pinturas y esculturas de la Edad Media y el Renacimiento. Aquí se encuentra la Colección Campana, depósito del Museo de Louvre, con un conjunto extraordinario de pinturas italianas y provenzales de fines del siglo XIII y comienzos del XVI, y una colección de esculturas románicas y góticas.


Y también se expone una importante colección de la Fundación Calvet, con obras de la Escuela de Aviñón de los siglos XIII al XVI y esculturas medievales de los siglos XII al XVI procedentes de Aviñón y sus alrededores. Y también ofrece un panorama de la pintura italiana.


Entre los artistas representados se hallan: Simone Martini, Paolo Veneziano, Lippo Memmi, Taddeo Gaddi, Agnolo Gaddi (El Calvario), Ambrogio Lorenzetti, Bartolo di Fredi, Giovanni Baronzio, Lorenzo di Bicci, Jacopo del Casentino, Mariotto di Nardo, Jacopo di Cione, Puccio di Simone, Paolo di Giovanni Fei, Turino Vanni, Simone dei Crocifissi., Angelo Puccinelli, Girolamo Marchesi, Niccolo di Pietro Gerini, Niccolò di Tommaso, Francescuccio Ghissi y Sandro Botticelli (La Virgen y el Niño).




Y también Vittore Carpaccio (Sacra conversazione), Lorenzo Monaco, Carlo Crivelli, Vittorio Crivelli, Sano di Pietro, Matteo di Giovanni, Benvenuto di Giovanni, Taddeo di Bartolo,  Benozzo Gozzoli, Lorenzo di Credi (taller), Antonio Vivarini, Bartolomeo Vivarini, Liberale da Verona, Pesellino, Jacobo del Sellaio, Neri de Bici, Cima da Conegliano, Vechietta, Giovanni di Paolo y Jacobo di Paolo.  

 

Junto con Cosimo Rosselli, Ludovico Mazzolino, Ridolfo del Ghirlandaio, Giovanni da Udine, Biagio di Antonio Tucci, Benvenuto di Giovanni, Bartolomeo Veneto, Ambrogio Bergognone, Francesco Botticini, Antoniazzo Romano, Bonifacio Bembo, Marco Palmezzano, Bernardino Fungai, Louis Bréa, Josse Lieferinxe y Enguerrand Quarton.




















































Comentario




El museo es parte de la declaratoria como Patrimonio Cultural de la Humanidad por la Unesco en 1995, junto con otras edificaciones del Centro Histórico de la ciudad. Es uno de los museos de arte medieval y renacentista más importantes de Europa. Son más de 1000 obras de los siglos XII al XVI.


La extraordinaria colección de pinturas italianas es obra del marqués Campana, acaudalado aristócrata romano, apasionado por el arte y las reliquias antiguas, fue uno de los coleccionistas más importantes del siglo XIX. Su estrepitosa bancarrota provoca la dispersión de sus colecciones, parte de las cuales la Francia de Napoleón III pudo adquirir en 1860.




El Petit Palais alberga actualmente 350 pinturas de finales de la Edad Media y del Renacimiento procedentes de la colección Campana, depositadas por el Museo del Louvre. Hay numerosas obras maestras, como la Virgen con el Niño de Sandro Botticelli, del siglo XV; una representación de San Bernardino de Siena pintada por Bartolomeo della Gatta alrededor de 1448; Santa Lucía, pintada por Carlo Crivelli en la década de 1430. Otros grandes pintores italianos son Lorenzo Vecchietta, Niccolò da Foligno, Antoniazzo Romano, Jacopo del Sellaio y Louis Brea.







Se exponen esculturas románicas y góticas de gran valor. Entre estas obras lapidarias se incluyen capiteles del claustro de la catedral de Aviñón, así como estatuas yacentes que representan a los difuntos recostados. Aquí está, entre otras obras maestras, la tumba del papa Urbano V y varias estatuas de alabastro de la tumba del papa Juan XXII. Una de las obras más destacadas es la impresionante tumba del cardenal Jean de Lagrange.




Los papas, al establecerse en Aviñón por casi un siglo, convirtieron a la ciudad en un centro de atracción. Artistas, atraídos por la pompa de las cortes papales y de los cardenales, llegaron del norte de Europa, Francia, España e Italia para poner su arte al servicio de los jerarcas de la Iglesia. Aviñón se convirtió en un centro de creación artística de gran valor.

 

La Escuela de Aviñón fue creada por pintores como Josse Lieferinxe, Enguerrand Quarton, Nicolas Dipre, y muchos otros cuyos nombres no han pasado a la historia. Este enfoque original se caracteriza, en particular, por la sencillez de la composición, con una geometrización de los volúmenes, una audacia en el uso del color y una luz nítida y dirigida.

 

Las obras que se exponen del arte medieval y renacentista de los siglos XII al XVI son de un gran valor y una enorme belleza. Es una amplia muestra del arte que se hace entonces en Occidente. Es un museo que se puede visitar una y otra vez, y aprender y gozar del arte que se hizo en esos siglos, que son momentos donde surgen y se desarrollan artistas extraordinarios, que siempre van a tener un lugar en el arte.    




Bellini




Explanada frente al museo. Al fondo el Palacio de los papas.