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ubén Aguilar Valenzuela
En 1921, el italiano Antonio Gramsci (1891-1937) cofundador del Partido Comunista Italiano (PCI) es enviado como representante de su partido a la Internacional Comunista o Tercera Internacional, fundada en 1919, por Vladimir Ilich, Lenin, en 1922.
En Moscú conoce a Lenin y a otros dirigentes comunistas e intercambia y discute con ellos. En esa estancia estudió la realidad de la Rusia zarista, y cómo se había dado la Revolución, encabezada por Lenin, en esa realidad histórica y social.
Ahí tuvo la oportunidad de participar en debates estratégicos, que serán fundamentales, para después elaborar sus propias ideas, que implican una lectura del marxismo y el leninismo desde un país de occidente.
En sus discusiones con los dirigentes comunistas, en particular con Lenin, estuvo siempre presente la diversidad entre las realidades de Rusia e Italia, y por lo mismo las grandes diferencias que había entre la revolución rusa, y la forma que esta tendría que realizarse en occidente, de manera particular en Italia.
Esa estancia en Moscú, fue decisiva para el desarrollo posterior de las ideas en las que ya venía trabajando sobre: gobierno, sociedad civil, Estado, hegemonía, bloque histórico e intelectuales orgánicos.
Desde la década de 1920, Gramsci planteó que el Estado se integraba con dos actores; sociedad política y sociedad civil o gobierno y sociedad civil. Y dijo que todo lo que no era gobierno era sociedad civil, y lo que no era sociedad civil era gobierno.
El Estado son los poderes Ejecutivo, Judicial, Legislativo, y el aparato coercitivo (Ejército y policías). La sociedad civil son todo tipo de organizaciones ciudadanas, las empresas, las iglesias, las universidades, los medios de comunicación y los partidos.