Rubén Aguilar Valenzuela
Marco Aurelio Antonino, emperador romano y filósofo estoico, nace en Roma en 120 y muere en Sirmio en 180. Entre 168 y 180 escribe en griego las Meditaciones (Biblioteca Clásica Gredos, Madrid, 1977).
La obra es una colección de pensamientos y reflexiones personales, que ofrecen una profunda revisión, desde la filosofía estoica, de la vida y el poder. Es un ejercicio de introspección y autoconocimiento, destinadas a fortalecer el carácter y a guiar la conducta personal hacia la virtud y la razón. Reflexión más allá de los eventos personales y políticos que le toca vivir.
De acuerdo al filólogo español Carlos García Gual, que hace el Prólogo de la obra, en el siglo III, el historiador Herodiano menciona el legado literario de Marco Aurelio y dice que este: "Estaba preocupado por todos los aspectos de la excelencia, y en su amor por la literatura antigua no era el segundo de ningún hombre, romano o griego; este es evidente en todos sus dichos y escritos que nos han llegado".
A mediados del siglo IV, Juliano el Apóstata y el orador Temistio elogian la personalidad de Marco Aurelio. En Temistio, en su panegírico sobre Valente, El amor fraterno o Sobre la humanidad, se encuentra la primera referencia al escrito de Marco Aurelio bajo el título expreso de Admoniciones de Marco.
García Gual, sostiene que es hasta el siglo X cuando el texto de las Meditaciones empieza a ser conocido, y aparece la primera mención directa de la obra. El arzobispo bizantino Aretas de Cesarea, coleccionista de manuscritos y libros profanos, escribe al arzobispo Demetrio de Heraclea: "Hace algún tiempo que tengo un ejemplar antiguo del libro más provechoso del emperador Marco, tan antiguo que es cayendo en pedazos (...) Esto lo he copiado y puedo pasarlo a la posteridad con su nuevo vestido".
A mediados del siglo X, el léxico bizantino Souda del historiador Suidas refiere a los doce libros del Eis heautón de Marco Aurelio, y cita varios pasajes del manuscrito. En el siglo XII, Tzetzes trascribe algunos párrafos en sus Quilíadas.
El interés por la figura de Marco Aurelio reaparece en el último cuarto del siglo XV con la Historia Augusta. En 1528 se imprime en Sevilla el Libro áureo de Marco Aurelio, la obra que despierta el interés del público en la vida del gobernante romano.
La novela escrita, por Antonio de Guevara, alcanza 58 ediciones en diferentes lenguas de Europa. Gozó de un gran éxito, aunque la mayor parte de sus pasajes surgen de la imaginación del eclesiástico español y hay muy poco respaldo historiográfico. En el contexto de este éxito editorial reaparece el manuscrito de las Meditaciones de Marco Aurelio.
El texto de las Meditaciones se ha conservado completo gracias a dos manuscritos. El códice del siglo XVI Vaticanus Graecus 1950, y el códice Toxitanus, conocido como Palatino. Es este último el que utilizó Wilhelm Xylander para su edición príncipe, una traducción al latín del original griego, impresa en Zúrich en 1559 por Andreas Gesner.
La obra, se estructura en doce libros, cada uno compuesto por una serie de reflexiones que Marco Aurelio escribió para sí mismo. Estas reflexiones no solo evidencian su formación estoica, sino también su compromiso con la autodisciplina, la justicia y la búsqueda de la virtud.
El texto ofrece una guía para vivir de acuerdo con la naturaleza y la razón, y enfatiza la importancia de la ética, la autocomprensión y la aceptación del destino. Marco Aurelio, al escribir estos textos, no pretendía publicarlos, sino que los concebía como un diario filosófico para mejorar su propia vida.
Insiste en la importancia de controlar los propios pensamientos y emociones para alcanzar la serenidad. Sostiene que debemos enfocarnos en lo que está bajo nuestro control y aceptar con ecuanimidad aquello que no lo está.
Plantea la idea del "amor fati", que se traduce como "amor al destino". Es un concepto filosófico que implica aceptar y amar todo lo que sucede en la vida, incluidas las dificultades y sufrimientos, como algo necesario y significativo.
El emperador y filósofo plantea que se debe mantener la calma interior y la fortaleza mental porque "la felicidad de tu vida depende de la calidad de tus pensamientos"
Marco Aurelio reflexiona sobre la interdependencia de todas las cosas y seres. Cada individuo es una parte integral de la totalidad del cosmos, y debe actuar en armonía con la naturaleza y la razón universal.
En ese marco fomenta una visión holística de la vida, donde cada acción individual contribuye al equilibrio del universo, subrayando la importancia de vivir de manera ética y en consonancia con el bien común.
Reflexiona también sobre la transitoriedad de la vida y la inevitabilidad de la muerte. Debemos vivir cada día como si fuera el último, sin temor y con virtud. Hay que liberarse del miedo al futuro, y sino motivarse para aprovechar al máximo el presente, enfocándose en lo que realmente importa.
Marco Aurelio ofrece consejos prácticos para vivir una vida virtuosa y plena, y subraya la importancia de la benevolencia y la tolerancia hacia los demás, recordando que todos los seres humanos están conectados y deben trabajar juntos en armonía.
Meditaciones ofrece una mirada íntima al pensamiento de uno de los filósofos estoicos más destacados, y también proporciona una guía práctica para enfrentar los desafíos de la vida, que debe ser asumida con sabiduría y serenidad.
La obra contiene meditaciones sobre la condición humana, la vida, la muerte, el universo, la creación, la moralidad, la fortuna, y los valores en los que las personas deben inspirarse.
Como para Séneca, para Marco Aurelio el alma es distinta y separada del cuerpo, entendida como espíritu, pneuma, soplo vital y el intelecto, la sede de la actividad espiritual.
Cada página revela la lucha interna de un hombre que, en medio de las adversidades, busca siempre mantenerse fiel a sus principios y alcanzar la sabiduría.
----------
La traducción del original en griego al español es de Ramón Bach Pellicer y de él también son las notas en el texto.