El museo se centra en la evangelización de la Iglesia católica en lo que ahora es Tanzania. La exposición se organiza en tres salas, que con documentos, fotografías, objetos, y explicaciones en mamparas desarrolla el tema. Una síntesis del guion museográfico sería la siguiente:
La primera evangelización cristiana en Tanzania la llevaron a cabo misioneros agustinos portugueses que en 1499 llegaron con Vasco da Gama a Zanzíbar. Aquí fundaron un convento, pero se limitaron a la asistencia religiosa de los cristianos europeos. La misión siempre tuvo la oposición de los musulmanes árabes y terminó en 1698 con la conquista de la isla por los árabes de Omán.
Ya en el siglo XIX, la segunda evangelización, tuvo más éxito y estuvo a de tres congregaciones religiosas: los Padres del Espíritu Santo, los Padres Blancos y los monjes benedictinos.
Los Padres del Espíritu Santo, bajo la dirección del padre Antoine Horner, fueron los primeros en llegar a Zanzíbar en 1863, y luego se dirigieron a la Tanzania continental, en específico a Bagamoyo, donde en 1868, abrieron aldeas con esclavos liberados por los británicos de manos de esclavistas árabes. En su labor evangelizadora, esta congregación llegó al norte, hasta las laderas del monte Kilimanjaro.
A lo largo del siglo XIX, en el Africa del Este se vendieron 1 487 000 esclavos. El 50% se quedó en Africa, para trabajar en las plantaciones de especies, arroz, caña de azúcar y el tráfico de los colmillos de marfil. El otro 50% fue a los países árabes; Persia, India, Sudáfrica, Reunión y Mauritania.