Rubén Aguilar Valenzuela

 

 

 

 

En el Museo Nacional de Antropología (MNA) de la Ciudad de México, se presenta la exposición Tlillancalco. El lugar de la Casa Negra.

 

Historia

 

En 1977, un equipo de la Dirección de Salvamento Arqueológico del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) formado por Reina Cedillo Vargas, Emma Marmolejo Morales y Guillermo Ahuja Ormaechea, registró un descubrimiento en un predio en el número 44 de la calle República de Venezuela, en el Centro Histórico de la Ciudad de México: un espacio que contenía estructuras y objetos que permitieron comprender mejor la vida religiosa de los mexicas.

 

El sitio, conocido como Tlillancalco y descrito como "casa de recogimiento y tristeza" por autores como Fernando de Alvarado Tezózomoc, era un recinto al que acudía el elegido como próximo tlatoani para cumplir con el ritual de ofrendar a los dioses la sangre de su cuerpo, que extraía con punzones, así como la sangre de codornices que ahí mismo decapitaba y el humo de copal que ofrecía sahumando el lugar.

 

Las fuentes históricas indican que estos espacios estaban dedicados al culto de la diosa Cihuacóatl, identificada con la muerte y la oscuridad, por lo que su imagen estaba al interior rodeada por figuras llamadas tepictoton, elaboradas para representar a los tlaloque como si fueran montañas, lugar donde moraban estos.

 

 

 

 

En Tenochtitlan había casas negras en varios sitios; aquí se presenta, a escala real, la que estaba en Atzacualco; uno de los cuatro campan (barrios) de la ciudad. En su interior, quizás, se realizaban rituales semejantes a los del tlatoani de la ciudad, pero realizados por aquellos que gobernarían en el barrio.

 

 

Exhibición

 

 

 

 

La exposición presenta una reconstrucción del contexto arqueológico original y exhibe los objetos hallados en la excavación. Se muestran 36 piezas que dan cuenta de dos importantes hallazgos: un tlillancalli (espacio circular cerrado y pintado de negro) y una escultura de piedra verde que representa un corazón humano, que rememora el mito de Cópil, relacionado con el origen de México-Tenochtitlan. Según la tradición, de donde cayó su corazón —en el lago de Texcoco— nació el nopal sobre el que se posó el águila devorando una serpiente: símbolo que marcaría el sitio exacto de la fundación de la gran ciudad en 1325, hace 700 años.

 

Entre otras piezas se exhiben pinturas mural, braseros, un ocelocuauhxicalli (recipiente con forma de jaguar), vasijas de cerámica y esculturas del dios Ehécatl. La exposición es el resultado de tres años de trabajo de las curadoras Reina Cedillo Vargas y Bertina Olmedo Vera, y el curador Ángel González López. Hay también un video que sobrepone Tenochtitlan con la Ciudad de México de hoy día, y se muestran fotografías de los trabajos arqueológicos que estuvieron a cargo de la arqueóloga Reina Cedillo Vargas.

 

 

Corazón

 

 

 

 

 

Comentario

 

 

 

En el contexto del 61 aniversario del Museo Nacional de Antropología (MNA), del Instituto Nacional de Antropología e Historia (Inah), se inauguró esta exposición, con el fin de dar a conocer el Tlillancalco. El lugar de la Casa Negra, y la manera como se encontró y fue realizado el trabajo arqueológico.

La exposición está muy bien montada y las fichas técnicas son claras y aportan información relevante. El corazón humano, que rememora el mito de Cópil, alusivo al origen de México-Tenochtitlan, y el jaguar son las piezas que más me gustaron, también las figuras del dios Ehécatl. Es muy bueno el video sobre la ciudad.

 

 

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