Historia
El quinto virrey de Perú, Francisco Álvarez de Toledo (Oropesa, 10 de julio de 1515- Escalona, 21 de abril de 1582),en la corte de Carlos V, conoce al duque de Gandía, Francisco de Borja (Gandía, 28 de octubre, 1510 - Roma, 30 de septiembre, 1572), que va a ser el tercer padre general de la Compañía de Jesús, a quien solicita que los jesuitas vengan al virreinato, el general, que después va a ser santo de la Iglesia Católica, acepta, y estos llegan al Perú en 1568.
La fundación de la misión de Juli es de la Orden de Predicadores (OP) que llega al virreinato de Perú en 1532, y para 1548 los frailes Andrés de Santo Domingo y Domingo de Santa Cruz inician la evangelización en el Juli y los caseríos de la ribera del lago Titicaca. Aquí, entre 1562 y 1576, edifican la iglesia de San Juan Bautista de Letrán.
En 1576, los dominicos dejan el Juli, año en que los jesuitas asumen esta doctrina que es su primera misión permanente en América y el lugar donde diseñan su primera metodología de trabajo misional que contempla el desarrollo social, la educación y la evangelización.
El trabajo misional de los jesuitas era en aimara y en quechua. Siempre hicieron un gran esfuerzo en hablar la lengua de los indígenas y por eso se les conocía como "padres lenguas. Los jesuitas estuvieron en el Juli y en otras poblaciones del virreinato del Perú hasta 1767 cuando son expulsados de los dominios de la corona de España.
Descripción
- Atrio