Rubén Aguilar Valenzuela

Exposición

Displacement, exposición en el Museo Bo-Kaap, Ciudad del Cabo, Sudáfrica, narra la historia de la apropiación de la tierra y el desplazamiento de los habitantes de Palestina por la política del Estado de Israel. Se da cuenta de la lucha por la autodeterminación y la justicia que desarrollan los palestinos hoy en día, y llama la atención sobre los problemas que experimenta la comunidad palestina en el eterno conflicto entre los dos Estados.

La nuestra es la culminación de los esfuerzos de colaboración de Lynn Abrahams y Annelize Kotze, curadoras de Historia Social, de los Museos Iziko de Sudáfrica, y Mamdouh Froukh, curador, del Museo Yasser Arafat.

Quienes curaron la exportación pretenden honrar el legado de la resistencia contra la opresión y reafirmar el compromiso de Sudáfrica de solidarizarse con todas y todos los que luchan por la libertad, la justicia y la igualdad. Dicen que Nelson Mandela, el padre de nuestra nación, articuló con profunda claridad: "Sabemos muy bien que nuestra libertad está incompleta sin la libertad de los palestinos" (4 de diciembre de 1997).

Y señalan que esta cicatriz indeleble está grabada en el tejido mismo de la memoria nacional sudafricana. La ocupación israelí de Palestina desde 1948 ha llevado al desplazamiento violento y despojo de millones de palestinos, alterando fundamentalmente su patria y su forma de vida. Esta ocupación ha desencadenado extensos abusos contra los derechos humanos, traumas profundos, pérdida de vidas, que también se traducen en el desempleo continuamente creciente, el acceso restringido a la tierra y los servicios esenciales, y la pobreza generalizada de quienes habitan Palestina.

Comentario

La exposición adquiere especial relevancia frente a la guerra genocida que ahora desarrolla el Estado de Israel en contra de los palestinos en Gaza. Las y el responsable de la curaduría quieren subrayar que la lucha de Palestina se hace eco de la dolorosa historia de segregación racial y opresión de Sudáfrica.

Las políticas brutales del apartheid resultaron en la expulsión y el desplazamiento brutales de sus tierras, hogares y comunidades ancestrales de los sudafricanos negros como ahora ocurre con los palestinos en Gaza.

En las paredes del barrio Bo-Kaap hay pintas en solidaridad con los palestinos y de condena a la guerra que genocida que ahora desarrolla el Estado de Israel. Diría, que sin serlo oficialmente, estos se hacen parte de la exposición.