Héctor A. Gil Müller

En México una nueva reforma, de gran calado, comienza a vislumbrarse en el horizonte político, ahora contra un nicho que ha sido profundamente criticado y quiza limitadamente comprendido. Los plurinominales como posiciones de representacion proporcional de los partidos políticos en las cámaras.

La Cámara de Diputados del Congreso de la Unión está integrada por 500 Diputados, de los que 300 son elegidos por mayoría relativa, es decir que obtuvieron mas votos en sus ejercicios electorales, y 200 electos por el principio de representacion proporcional. En la Cámara de Senadores son 32 Senadores electos de una lista nacional con este modelo. Como toda palabra a la que hacemos confianza termina por achicarse, asi; el señor Alberto se vuelve Beto, doña Claudia se vuelve Clau y los plurinominales se vuelven “los pluris”. Todo partido político que alcanza el 3% de la votación accede a ese tipo de curules bajo este principio de representación.

La naturaleza de esta representación proporcional se encuentra en impedir que la mayoría, como resultado de una elección, no tenga un contrapeso minorista. Es un mecanismo que asegura una posición en el Congreso desde la minoría y no solamente por la elección. Lamentablemente como toda institucion, por mas bondadosa que sea se puede tergiversar hasta consistir en un botín de negociación política, en un espacio que no pondere la representación sino solamente la asignación.

Aunque sigo convencido que no necesariamente la elección es la mejor forma de selección, al menos no para todas las posiciones, y sostengo mi dicho al insistir que una seducción electoral no requiere las mismas competencias que la posición pública a la que se aspira; no siempre el mejor funcionario es el mejor candidato, ni el mejor candidato es el mejor funcionario. La moda parece purificar cualquier posición mediante el filtro del electorado. La reforma pretende someter tambien a la elección, los plurinominales. También incluye algunas otras características como la elección de representantes mexicanos que habitan en el extranjero. Incluir elementos de presión en una institución para motivar el desempeño siempre es bueno mientras no conlleve un cambio de atención y enfoque.

A la discusión por la defensa de los plurinominales como representación genuina bajo el actual modelo no ayuda que actualmente tres de los seis dirigentes nacionales de los partidos políticos son plurinominales. Tampoco ayuda que el discurso se integre solamente con elementos negativos que señalan que todos los congresistas plurinominales no realizan un buen trabajo. Sería muy bueno y objetivo comparar el trabajo y producción legislativa de los congresistas según su nivel de participación y tambien de llegada al congreso, creo que esos elementos nos daría una evaluación más justa y cuidaría tambien la experiencia en la institución.  

El principio físico expresa que los vacíos siempre se llenan y sobre las acciones surgen las ambiciones, me convenzo que cualquier figura sin su claro compromiso moral puede ser tergiversada para servir a intereses perversos. No podemos asumir que la elección siempre sera el mejor medio de selección porque siempre necesitamos ponder los elementos que tenemos para tomar una elección. Uno de los graves problemas que tenemos, desde la moral, es que los absolutos se han vuelto relativos en un falso intento de libertad, asumiendo que elegir, sobre lo que no debemos elegir, no nos vuelve mejores ni mucho menos libres, sólo nos hace actuales.