Oscar Ramírez
Las funciones atribuidas al sector público han experimentado cambios importantes durante el transcurso de los últimos tiempos, se ha pasado de los conceptos conocidos mercantilmente en la que la intervención del estado, tomaba un rol mayormente de orientador y constructor de la infraestructura sobre los rumbos del desarrollo económico que cada país debía de tomar sin olvidar, que como gobierno, es el suministrador de ciertos servicios a la comunidad como: agua, drenaje, energía eléctrica, educación, impartición de justicia, seguridad y salud pública, además de la realización de prestaciones sociales, como pensiones, promociones del desarrollo regional, asistencia comunitaria, entre otros; para lograr estos objetivos, el sector publico necesita una fuente de financiamiento y esta fuente la constituyen los impuestos. En la mayoría de los países sin exceptuar el nuestro, el ramo tributario general representa más del 80% de las entradas a las arcas del gobierno federal y de ahí se deriva mediante un análisis detallado el documento denominado presupuesto, con el que cada año deberá de trabajar el sector público, para qué en la medida de lo posible pueda cubrir las necesidades de la población, al menos en teoría así debería de ser; pues bien en México nuestro actual Gobierno Federal se la ha pasado desbaratando todo aquello que funcionaba bien, con su cantaleta de que de que eran organismos e instituciones corruptas, me refiero a la desaparición del fondo nacional de desastres, hoy tan extrañado en el estado de Guerrero, sobre todo en Acapulco, que al paso del huracán Otis sufrió una tremenda devastación al grado de parecer una ciudad bombardeada en situación de guerra, las autoridades estatales nunca previnieron a los habitantes de lo que se les venía encima, provocando la muerte de al menos de 39 personas, y miles de damnificados por este fenómeno de la naturaleza; sin tener una coordinación adecuada entre el gobierno Guerrerense y la Federación para poder asistir a la población afectada, ya que carecen de agua potable, alimentos, energía eléctrica, gas natural, etc., los pobladores afectados se están desesperando y efectuando actos de rapiña para poder cubrir sus necesidades más apremiantes, con el peligro de que esto de convierta en una anarquía por la falta de organización de la federación, por su parte el Sr. López Obrador trata de minimizar a toda costa estos acontecimientos y menciona que se tienen 18 mil millones de pesos para afrontar esta contingencia, de donde va a obtener estos recursos? probablemente cancelando otros fondos o programas que si daban resultados, y con ello puede crear un hueco negro más a las finanza públicas que le puede estallar en la cara a él, y perjudicar a los mexicanos todavía peor, en el año 2024.