El próximo 7 de junio Coahuila tendrá proceso electoral, el estado será el único de México que tendrá elecciones este 2026 por lo que está considerado como un proceso “huérfano”. Será, además, la elección preámbulo de las legislativas federales del próximo año.
Los coahuilenses están llamados a votar para renovar 25 cargos del Congreso del Estado, de los cuales 16 corresponden a la modalidad de mayoría relativa y 9 de representación proporcional.
“Además de estos 16 diputados de mayoría, hay nueve por el principio de representación proporcional, que se les conoce como diputados plurinominales, que son postulados por sus partidos políticos de acuerdo a listas proporcionadas al instituto electoral local. Una vez realizado el cómputo estatal, conforme el número de votos obtenidos, se asignan los diputados que corresponden a cada uno de los partidos políticos, hasta el total de los nueve diputados plurinominales”, establece la ley.
La normativa vigente establece que el Congreso del Estado se renovará en su totalidad cada tres años y que los diputados de mayoría relativa o de representación proporcional, “siendo todos representantes populares, tendrán los mismos derechos y obligaciones”. (milenio.com)
A partir del primer minuto del pasado 5 de mayo, comenzaron las campañas de las candidaturas a diputaciones locales en Coahuila, en un proceso en el que participan un total de 256 aspirantes que competirán por los 16 distritos del estado.
Los partidos políticos y sus candidatos iniciaron así su labor de persuasión intenso dirigido a los electores registrados en cada uno de los distritos.
Las campañas siempre comunican algo: sus temas y mensajes centrales, tratan de mostrar el mejor aspecto del candidato, distinguir lo de su competidor y, a la vez, señalar los puntos débiles de la oposición.
Ese debe ser el papel de los partidos y sus candidatos; pero el papel principal deberá recaer en el elector, el ciudadano que tendrá como derecho y obligación, votar y elegir a quien el quiera no que sea su representante.
Ya, en otras ocasiones, hemos señalado que la participación política comprende una gama de acciones diversas: atención a la información política en los medios masivos, discusión política dentro del seno familiar o en el centro de trabajo, proselitismo espontáneo sin intención, voto en las elecciones, acción comunitaria, asistencia a actos políticos, relaciones con políticos y funcionarios públicos, aportación de fondos a causas políticas, militancia partidista, trabajo de partido, realización de tareas de campaña, entre otras.
Estas formas de acción política de los electores conducen, de algún modo, a orientar su voto.
La participación política está impulsada por el interés propio, el sentido del deber ciudadano, el impacto percibido del gobierno sobre la vida propia, el sentido de eficacia política de la acción personal, el conocimiento de las opciones políticas disponibles. La gente vota, hace campaña, se manifiesta, hace huelga o mitines porque piensa que el gobierno puede solucionar algún problema individual o de grupo.
El modo como se llevan a cabo todas estas tareas también califica la participación política y puede variar de ser completamente racional, abierta, partidista, sistemática, activa y comprometida, a sólo ser fruto de las circunstancias y emociones del momento o de la manipulación; asimismo, puede dirigirse al mantenimiento del statu quo u orientarse al cambio. (inep.org)
El acto de votar constituye la forma mínima de participación política y es la que involucra el mayor número de individuos. Los electores efectivos son aquellos que estando registrados realmente acuden a las urnas para emitir su voto por algún candidato.
Entre más involucrada este una persona en la política más votará. Los ciudadanos con niveles de interés político más alto, con mayor preocupación por los resultados, de corto, mediano y largo plazo, de la elección y mayor sentimiento de efectividad para influir en cuestiones políticas, votarán más.
Partiendo de ese marco, vemos necesario que cada vez más la gente se involucre en los temas políticos, porque está claro que el cambio verdadero sólo se produce con la participación de todos, por que el verdadero cambio afecta a todos.
Sin la participación ciudadana no podremos revitalizar y oxigenar el sistema democrático.
Esa es nuestra tarea como ciudadanos.
José Vega Bautista
@Pepevegasicilia
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